Estudio Electrofisiológico del Corazón
Un estudio electrofisiológico del corazón (EEC) es una prueba que se lleva a cabo para analizar su actividad eléctrica , utilizando catéteres cardiacos y sofisticados computadores para generar trazados de electrocardiograma (ECG) y mediciones eléctricas con una total precisión y desde el interior de las cámaras del corazón.
Propósito
Las afecciones cardiacas son la causa más frecuente de muerte en los Estados Unidos, más del 50% de los decesos anuales se deben a fallas cardiacas. La función normal de este órgano depende de su actividad eléctrica y del efecto de esta actividad en cada una de sus células. Cuando un corazón presenta problemas, una actividad eléctrica anormal es -a menudo- la causa de muerte súbita. De allí la necesidad e importancia del EEC.
Un EEC puede ser realizado únicamente con fines diagnósticos o para señalar la ubicación exacta de las señales eléctricas (cartografía cardiaca), junto con un procedimiento llamado ablación transcatéter (remoción de tejidos). Un cardiólogo podría recomendar un EEC cuando un electrocardiograma normal, monitoreo Holter, registro de eventos, prueba de esfuerzo, ecocardiograma o un angiograma no pueden entregar suficiente información para evaluar un ritmo cardiaco anormal (arritmia).
Un EEC entrega información mucho más detallada sobre la actividad eléctrica del corazón que muchos procedimientos menos invasivos debido a que los electrodos se sitúan directamente en el tejido cardiaco. Esta localización permite al especialista encontrar el punto exacto de origen de una arritmia y –a menudo- corregirla durante el procedimiento de manera permanente en el tiempo en muchos casos, de tal forma que el paciente no requerirá de medicación para el corazón.
El EEC es útil para evaluar:
- Ciertas taquicardias (latidos rápidos) o bradicardias (latidos lentos) de causas desconocidas.
- Pacientes sometidos a procedimientos de resucitación, después de repentinas paradas cardiacas.
- Diversos síntomas de causas desconocidas tales como dolor de pecho, falta de respiración, fatiga o síncope (mareos, desmayos).
- Respuestas a la terapia anti-arrítmica
Precauciones
Las mujeres embarazadas no debieran someterse a un EEC, ya que la prueba requiere de exposición a la radiación, lo que podría dañar al bebé en gestación. Pacientes que sufren de afecciones a la arteria coronaria podrían necesitar de una preparación especial antes de un EEC. También está contraindicado en pacientes con infarto agudo al miocardio, ya que el infarto podría extenderse rápidamente. También está contraindicado en pacientes poco cooperativos y dispuestos.
Descripción
La acción rítmica de bombeo del corazón, que es esencialmente un músculo, es el resultado de impulsos eléctricos que viajan por la totalidad de las cuatro cámaras cardiacas, generados en el nodo sinusal o sinoaricular (SA), conjunto de células especializadas y situadas en el atrio derecho o cámara superior derecha del corazón. Normalmente el nodo SA actúa como una bujía, que genera impulsos eléctricos, de forma espontánea, que viajan a través de rutas específicas hacia el nodo atrioventricular (AV). Este nodo actúa como relé y envía los impulsos a las fibras musculares específicas localizadas en los ventrículos ( la cámara baja del corazón). Si estas vías de transmisión son dañadas, se bloquean o se detectan canales de transmisión anormales el ritmo cardiaco podría ser alterado (demasiado lento, demasiado rápido o irregular), lo que puede afectar seriamente la capacidad de bombeo del corazón.
Para someterse a un EEC el paciente es llevado al laboratorio donde es conectado a una serie de monitores para controlar el procedimiento, que se lleva a cabo en un ambiente estéril. Por lo menos dos catéteres son insertados en la arteria femoral derecha a la altura de la ingle. Dependiendo del tipo de arritmia a estudiar, el número de catéteres utilizados así como la vía para llegar al corazón puede variar. En algunas taquicardias se pueden utilizar dos catéteres adicionales insertados uno en el muslo izquierdo y uno en la vena yugular interna (cuello) o en la vena subclavia ( debajo de la clavícula ). El diámetro de estos catéteres es de alrededor de 2 milímetros y su longitud equivale a un espagueti. Los catéteres utilizados en la ablación transcatéter pueden ser ligeramente más largos.
Con asistencia de técnicas fluoroscópicas (rayos x a través de una pantalla de televisión) los catéteres son situados en distintas ubicaciones específicas en el corazón. Normalmente entre cuatro y 10 electrodos se encuentran en el extremo de cada catéter, los que envían señales eléctricas para estimular el corazón. De la misma forma los electrodos reciben información de los impulsos eléctricos del corazón; acciones que no pueden realizarse de forma simultanea, es como un radiotransmisor que no puede enviar y recibir señales a la vez.
Primero los electrodos son situados para recibir las señales eléctricas provenientes del interior de las cámaras del corazón lo que permite al especialista determinar cuan rápido viajan estas señales dentro de las cámaras. Estas mediciones son denominadas mediciones de referencia del paciente. A continuación, los electrodos generan un ritmo eléctrico. El EEC intenta reproducir (en ocasiones utilizando medicación cardiaca) la arritmia que sufre el paciente, para ser analizada en un entorno controlado y decidir su tratamiento.
Una vez inducida la arritmia y determinada la opción de una ablación transcatéter, se realiza una cartografía cardiaca para localizar con exactitud el punto de origen y la ruta anómala de transmisión. Después de esto el catéter de ablación con su respectivo electrodo es situado directamente sobre este punto y energía de radiofrecuencia es generada para destruir el tejido en esta área.
Los pacientes pediátricos representan un desafío para el EEC. En 2001 se realizó un análisis de 45 niños que fueron sometidos a EEC. Las conclusiones de los investigadores fueron que las tasas de éxito y la prevención de complicaciones posteriores en niños podrían aumentar utilizando guías ultrasónicas para acceder a la vena yugular interna para el entubado de los senos coronarios (se inserta un tubo para el transporte de fluidos) durante el EEC. Esta técnica fue utilizada exitosamente en los 45 pacientes estudiados sin mayores complicaciones.
Diagnóstico / Preparación
Antes de un EEC habitualmente se realizan los siguientes procedimientos:
Análisis de sangre una semana antes de la prueba.
Se recomienda la suspensión de medicamentos, especialmente de los cardiacos, ya que podrían interferir con los resultados de la prueba.
Ayuno por un periodo entre seis a ocho horas antes de la intervención. La ingesta de líquidos se permite hasta tres horas antes.
Se somete al paciente a una sedación consciente (despierto, pero relajado).
Se administra anestesia local en el punto de inserción de los catéteres.
Los puntos de pulso periférico son marcados con un lápiz sobre la piel; esto permite una rápida evaluación del pulso después del procedimiento.
Postratamiento
Una convalecencia de varias horas en reposo total permite el cierre de los puntos de inserción de los catéteres y la recuperación del paciente, quien es dado de alta el mismo día o al siguiente con restricciones de transporte y movilidad durante varias horas para evitar sangramiento y dolor.
Riesgos
El EEC y la ablación transcatéter son considerados procedimientos de bajo riesgo. Existe la posibilidad de sangramiento y/o infección en el punto de inserción de los catéteres, así como la formación de coágulos sanguíneos, lo que es evitado administrando anticoagulantes durante la prueba. También existe la posibilidad de daño vascular que provoque hemorragia o tromboflebitis, así como la perforación cardiaca. Si el punto de acceso es la vena yugular derecha interna, existe un potencial riesgo de perforación pulmonar con el catéter, lo que podría generar un colapso de este órgano.
Debido a que durante el procedimiento de inducción, el corazón del paciente puede presentar taquicardia o fibrilación (arritmias letales), el personal encargado debe estar preparado para desfibrilar al paciente si fuese necesario.
Los pacientes debieran notificar al médico encargado la posterior aparición de algunos de los siguientes síntomas:
- Entumecimiento u hormigueo en las extremidades
- Sangramiento profuso
- Cambios en el color o temperatura de las extremidades
- Pérdida de función y movimiento de las extremidades
Resultados Normales:
Un EEC normal indica que tanto le generación de impulsos eléctricos, así como su transmisión se realiza dentro de los parámetros normales de medición.
Un resultado anormal puede confirmar la presencia de arritmias tales como:
- Taquicardias supraventriculares
- Arritmias ventriculares
- Vías de transmisión anormales
- Bradicardias
Utilizan el robot Da Vinci para extraer un riñón
Cirugía de apendicitis