Cálculos en las glándulas salivales

Un cálculo, o una pequeña partícula dura, se forma en el conducto de una glándula salival cuando las sustancias químicas y las sales de la saliva se incrustan en una minúscula porción de material sólido o moco en el conducto. El cálculo obstruye parcialmente el conducto y la mayor parte de la gran cantidad de saliva producida cuando comemos no puede atravesar el cálculo, por lo que la glándula se inflama. De todas las glándulas salivales, las submaxilares, situadas en el suelo de la boca, son las que presentan mayor propensión a esta rara alteración. Las personas más a menudo afectadas por un cálculo del conducto salival son los adultos mayores y los ancianos.

Cálculos en las glándulas salivales, que hacer?

Si percibe una inflamación debajo de la barbilla, detrás o debajo del ángulo de la mandíbula, especialmente al comer, y sobre todo si es dolorosa, es preciso que consulte con el médico. Éste le solicitará una radiografía de la boca. Si —a pesar de la radiografía— la causa no está clara, puede solicitar una sialografía (radiografía de la glándula salival). En algunos casos, también puede ser necesario llevar a cabo un estudio con ultrasonidos o una TC que contribuirá al diagnóstico.

Tratamiento de los cálculos en las glándulas salivales:

Si presenta un cálculo del conducto salival, habitualmente puede ser extirpado con anestesia local. Si recidiva, puede llevarse a cabo una incisión con una abertura permanente del conducto, de modo que la saliva pueda drenar hasta la boca casi directamente desde la glándula. De este modo, se evita la posibilidad de futuros cálculos y la aparición posterior de escarificaciones del conducto salival.

Si un cálculo se encuentra dentro de la propia glándula salival, ésta puede extirparse quirúrgicamente. Este procedimiento es especialmente aconsejable cuando se producen infecciones repetidas.

Relacionados:
Cálculos vesicales
Cálculos biliares (litiasis biliar)
Aprender