Aborto espontaneo

Lo que en medicina se conoce como aborto espontáneo, se produce cuando el embarazo termina de forma natural antes del principio de la vigésima semana de embarazo, contada a partir del primer día de la última menstruación. Después de este momento, la conclusión natural del embarazo recibe el nombre de parto de feto muerto, si el niño nace muerto, y parto prematuro, si el niño nace vivo. Cuando el embarazo termina de forma voluntaria, se trata de un aborto provocado.

Los abortos espontáneos son frecuentes y se producen en el 20 % de mujeres que saben que están embarazadas. El aborto espontáneo se debe a que el feto en desarrollo y la placenta se separan de la pared interior del útero. Eso sucede a causa de un defecto del desarrollo en el feto o porque la placenta no está fijada adecuadamente. El 50 % de los abortos espontáneos, como mínimo, son consecuencia de una alteración cromosómica del feto. A menudo se desconoce la causa del aborto espontáneo. Los abortos espontáneos debidos a caídas u otras lesiones son poco frecuentes, ya que el feto se encuentra bien protegido en el interior del útero.

Algunas mujeres tienen lo que se denomina “amenaza” de aborto en la fase inicial del embarazo. Normalmente se presentan señales de la vagina. No obstante, algunas veces se produce una ligera hemorragia cuando el óvulo fecundado se implanta en el útero y ello se confunde con una amenaza de aborto. Aproximadamente 1 de cada 5 mujeres presenta hemorragias de algún tipo en los 3 primeros meses, pero si se toman precauciones, el embarazo suele transcurrir con normalidad.

Un aborto “inevitable” se produce cuando el feto ha muerto, de modo que no puede hacerse nada para evitar el aborto espontáneo. En un aborto “incompleto”, parte del feto y de la placenta queda retenida en el útero. Un aborto “fallido” significa que el feto ha muerto en el útero pero no se producen síntomas. Todos los abortos espontáneos son muy angustiantes emocionalmente.

Sintomas del Aborto Espontaneo

El primer síntoma que probablemente observará al iniciarse el aborto espontáneo es una hemorragia vaginal, que va desde unas cuantas gotas de sangre hasta un flujo abundante. La hemorragia empieza sin previo aviso, o bien va precedida de una secreción marronosa.

La amenaza de aborto suele ser indolora pero un aborto inevitable va normalmente acompañado de dolor en forma de calambres en la parte inferior del abdomen o la espalda. El dolor es sordo y constante o bien agudo e intermitente. En algún momento, durante el aborto inevitable, expulsará tejido sólido por la vagina. Intente conservar este tejido para que el médico lo examine.

En un aborto incompleto, tendrá una hemorragia constante o una hemorragia intermitente y dolor durante unos cuantos días. En el caso de un aborto fallido, no presentará ni hemorragia ni dolor, pero los síntomas de la fase inicial del embarazo desaparecerán. A menudo el único síntoma consiste en que el médico observa que el útero no aumenta de tamaño.

Riesgos del Aborto Espontaneo

Aunque no se dispone de cifras exactas, alrededor del 20 % de todos los embarazos terminan en aborto espontáneo, la mayoría durante las 8 primeras semanas. El aborto espontáneo no suele amenazar a la salud, a no ser que se trate de un aborto incompleto. Si no se diagnostica el embarazo incompleto, la hemorragia continuará y es probable que el tejido retenido en el útero se infecte.

Si está embarazada y presenta hemorragia vaginal, con o sin dolor, contacte con su médico. Si la hemorragia remite o si no es muy abundante, el médico le aconsejará que guarde reposo en casa. En cambio, si la hemorragia es profusa o el dolor es intenso, deberá acudir inmediatamente al médico.

Si parece que el embarazo sigue su curso, a pesar de que usted ha tenido una hemorragia, seguramente el médico le realizará otra prueba del embarazo y quizás una prueba con ultrasonidos para confirmar que el embrión en desarrollo sigue con vida. Es mejor que no mantenga relaciones sexuales durante unas cuantas semanas tras la hemorragia, para dar al embarazo la oportunidad de ganar estabilidad. Consulte a su médico acerca de otras precauciones.

Tratamiento del Aborto Espontaneo

En el caso de una amenaza de aborto, no existe tratamiento médico y simplemente le indicarán que haga reposo en cama todo lo que pueda.

Si el aborto es inevitable, fallido, o incompleto, el médico le extraerá los restos del feto y de la placenta del útero, normalmente en el hospital pero, a veces, en la consulta del médico o la clínica. Muchas veces el útero se vacía por medio de un sencillo método de succión.

Si usted había intentado quedar embarazada, probablemente se sentirá muy deprimida tras el aborto espontáneo. Consulte a su médico si cree que necesita asesoramiento a corto plazo para recuperarse de esta pérdida. No obstante, no hay motivo para que no vuelva a intentar concebir, sin peligro, poco después. La mayoría de médicos aconsejan que se deje pasar un mínimo de entre 6 y 8 semanas para que el organismo vuelva a la normalidad. Deberá esperar hasta volver a tener al menos una menstruación normal, lo que facilita la estimación de la fecha del parto.

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